El diseño hasta en las Piedras
Autora: Flavia Tejada
Cuando ingresé a la universidad para estudiar diseño, tengo un recuerdo vívido de mi madre diciéndome: "¡Vas a pasar hambre estudiando eso!" A pesar de tener a mi madre con ese pensamiento y un hermano metido en la ingeniería, decidí aventurarme en la búsqueda de algo que sentía que era verdaderamente para mí.
Al comienzo de esta apasionante aventura, no puedo negar que experimenté dudas; ¿Por qué había elegido el diseño? Me preguntaba si me estaría condenando a una vida de solo hacer "loguitos" y carencias económicas. En silencio, con desilusión rondando mi mente, continué asistiendo a clases, superando materias, y mantuve firme mi determinación de completar mi carrera. Con el paso de los semestres, comenzó a aclararse mi perspectiva. Me di cuenta de que el diseño está presente en todas partes, en absolutamente TODO: desde los envases de dulces que cuestan centavos hasta las marcas de comida internacionalmente reconocidas.
El cambio de perspectiva del miedo de que mi madre tenga razón hasta mi comprensión de la amplitud e importancia del diseño gráfico fue un viaje retador. Fue un proceso gradual, mientras más cosas aprendía y más experiencias vivía, mi mente empezó a salir de lo común y se abrió a todas las posibilidades que el diseño te da. A medida que profundizaba en la universidad, empecé a descubrir que el diseño no se limita a los loguitos que el tío te pide para su tienda de barrio. En lugar de ello, pude observar cómo el diseño es un área multifacética que abarca desde la funcionalidad de los objetos cotidianos hasta la comunicación visual y la influencia en la toma de decisiones de las personas. Esta comprensión me permitió apreciar que los diseñadores son, de hecho, piezas fundamentales en la creación y mejora de nuestro entorno, y que su trabajo impacta de manera significativa en la vida de las personas.
Cada docente que tuve y cada tarea que completé me ayudaron a comprender que el campo del diseño es inmenso y que los diseñadores son la columna vertebral de todo lo que nos rodea. Con este pequeño texto, quiero inspirar a las futuras generaciones de diseñadores que estén leyendo esto. Sigan sus sueños, por más que las personas piensen que el diseño es pintar a acuarelas y nada más; ya que el mundo del diseño es hermoso y diverso, una exploración enriquecedora y desafiante que merece la pena ser experimentada.
Hoy, a punto de culminar mi carrera, puedo afirmar con certeza que los diseñadores son esenciales. El diseño es crucial, ya que está presente incluso en los lugares más inesperados, hasta en las piedras.
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