Ir al contenido principal

Consejos a tomar en cuenta al iniciar como animador en redes sociales

Empezar como animador en América Latina no es fácil, en muchos casos debes aprender por tu cuenta, o en escuelas que en su mayoría no enseñan lo que buscamos o nos enseñan las cosas básicas, por lo que se depende mucho del aprendizaje propio, lo cual no es malo, pero para empezar la única forma de vivir en Latinoamérica, pero aquí están algunos consejos que podrían servirte:

  • Ten un segundo trabajo:

Este consejo es principalmente para un inicio, ya que es poco probable que obtengas un trabajo constante a pesar de tener un buen portafolio, pero este segundo trabajo debe ser algo que no te consuma tiempo y sea algo temporal hasta que seas más conocido, y puedas empezar a vivir de la animación.

  • Subir el proceso en redes sociales:

Este paso ayuda principalmente en el caso de que empieces a crecer en redes, así evitas que las personas sientan que estás dejando de lado la animación, además de que uno puede decidir qué mostrar y que no, además de que también una vez finalizado un proyecto se puede mostrar la parte en la que trabajaste y así autentificar tu calidad y compromiso.

  • Disfruta las cosas que haces:

Este es el consejo más ambiguo, pero es el más importante, tienes que disfrutar de los proyectos personales y comisionados que hagas, ya que al fin y al cabo de qué sirve hacer las cosas sin siquiera disfrutarlas, al fin y al cabo también es necesario vivir la vida y que no nos consuma la necesidad del dinero, ya que eso va y viene, por lo que también hay que buscar ser feliz.

  • Toma riesgos en los proyectos que aceptas:

Al momento de empezar con las comisiones o en su mayoría al empezar a ser conocido pueden aparecer propuestas de colaboración o de trabajo por parte de varios mercados, aquí es donde debes decidir a cuál proyecto decidas entrar, en su mayoría sería que vayas por la opción más segura, o también podemos ir a proyectos más ambiciosos o arriesgados, eso al fin y al cabo radica en decisión de cada uno y en cuál se amolda a nosotros mismos.

  • Genera contactos con otros animadores:

Este es uno que en su mayoría debemos aprovechar de hacer mientras estudiamos, pero que a su vez es algo que se desarrolla a medida que vamos trabajando en diferentes proyectos, con una buena base de contactos incluso podemos ser recomendados por otros animadores y así podemos hacer llegar nuestros trabajos a clientes que en su mayoría no serían los clientes a los que creíamos llegar.

  • Acepta comisiones de proyectos pequeños:

Esta opción es la mejor una vez empezamos a vivir de este rubro, no solo por el lado económico, sino que también nos permite tener un portafolio más diverso, al igual que se puede usar para mostrar la versatilidad que podemos llegar a hacer, a medida que vamos creciendo se puede escoger proyectos más grandes y que exijan una mayor cantidad de tiempo, además de que así podemos tener contento al público que se interesó en nuestro trabajo.

  • Definir el estilo de animación que harás:

Como último, pero no menos importante es decidir el estilo que vamos a manejar, debido a la saturación de animadores que hay en redes sociales, podemos basarnos en lo que hacen otros animadores, o también podemos buscar nosotros un estilo que se adapte a las cosas que buscamos hacer, pero esto a su vez nos ayuda a diferenciarnos de los demás, por lo que este sería uno de los consejos más importantes.


Comentarios

Entradas populares de este blog

No estudié arte, pero terminé haciendo arte con propósito

  Desde muy joven, soñaba con estudiar artes visuales. El arte siempre fue mi lenguaje más sincero, mi forma de conectar con el mundo. Pero por circunstancias de la vida, ese camino no se dio. En su lugar, llegué a una carrera que, en su momento, no entendía del todo: diseño gráfico. Al inicio me sentía confundido. Sabía que no era lo mismo que una carrera de bellas artes, pero tampoco tenía muy claro hasta qué punto se alejaba o se acercaba a lo que yo amaba (artes).   Con el tiempo entendí que el diseño no es arte. El  diseño es estrategia, comunicación visual, es resolver problemas, es investigar, es proyectar soluciones. Pero eso no significa que el arte y el diseño estén peleados. Más bien, descubrí que hay un punto donde se encuentran y se complementan de formas increíbles. Ese punto de encuentro, para mí, fue la ilustración.   A través de la ilustración encontré una forma de canalizar mi necesidad expresiva y artística dentro de un marco de comunicación visual...

Redes sociales para creativos y su marca personal

  En estos últimos cinco años he aprendido que las redes sociales pueden ser una de las herramientas más poderosas para los creativos. No solo como una vitrina de exposición de lo que hacemos, sino como un espacio donde construimos una marca personal, generamos comunidad, y eventualmente, monetizamos nuestras habilidades. No es magia: es estrategia, autenticidad y consistencia.   Siempre digo que las redes sociales son como un mar abierto para los creativos. Si sabes navegar bien, con una buena dirección y entendiendo a quién quieres llegar, puedes posicionarte, vender tus productos o servicios, e incluso vivir de tu creatividad. Lo he dicho en talleres y charlas, y lo repito ahora: es una gran oportunidad para quienes entienden que crear contenido no es solo publicar,  sino comunicar con intención.   Una estrategia de contenido adecuada puede ayudarte a monetizar tus habilidades, y lo mejor es que puedes hacerlo siendo tú mismo. Porque en redes, como en la vida,...

Burnout estético – El diseño como una carga emocional.

  Ser diseñadores implica mirar el mundo con otros ojos.  Aprendemos a ver patrones donde nadie los ve, a identificar errores tipográficos en carteles del supermercado, y a pensar en composición hasta en una foto casual.  Ser diseñador no es solo una carrera:  es una forma de estar en el mundo y existir con él.   Pero esa sensibilidad visual, que es lo que nos da identidad, también puede convertirse en una jaula. En un entorno donde todo comunica, el diseñador se vuelve un filtro visual permanente para el resto de la sociedad. Nunca descansamos. Nunca dejamos de mirar. Nunca dejamos de pensar en cómo se hicieron las cosas y en las infinitas posibilidades que no existen para resolver el mismo problema.  Esta hipervigilancia estética es una doble espada: por un lado, nos mantiene alertas y creativos; por el otro, nos desgasta. Y mucho.   El burnout estético es esa sensación de estar saturado no solo de trabajo, sino de estímulo visual. Es el a...